martes, 1 de noviembre de 2016

LA REJA DEL MUERTO


..Hace mucho tiempo sucedió una serie de profanaciones en las tumbas del panteón de San Gregorio Zacapechpan.

Los causantes de estos irreverentes hechos rascaban hasta desenterrar las cajas y robaban los objetos valiosos. Los amantes de lo ajeno sustraían hasta los adornos de las tumbas..

Los vecinos alarmados por esta ola de robos, acontecidas a finales del siglo XVIII, acordaron hacer guardias durante varias noches con el fin de resolver el problema.

Los ladrones que eran muy hábiles se ingeniaban para cometer sus fechorías burlando todo tipo de vigilancia y los esfuerzos de los vecinos de San Gregorio Zacapechpan eran inútiles.

Pasaron varios meses sin detener a los culpables. Empezaron a circular rumores de que se trataba de espíritus malignos y qué estos seguían apoderándose de los objetos materiales con los que se enterraban a los cadáveres. Así que desde esa fecha las personas que morían solo eran sepultadas con la ropa que portaban.
Los saqueos continuaron e, incluso, un día los rateros, al no encontrar más, se llevaron unas rejas que rodeaban la tumba de un buen cristiano que en vida se distinguió por ser una persona virtuosa.

Esto no constituyó ninguna situación extraordinaria, si no hasta tres días después, cuando en una casa de esta comunidad se escucharon gritos pidiendo auxilio.

Al acudir los vecinos descubrieron a dos maleantes que estaban encerrados con las mismas rejas que habían robado y que después de no comer ni beber agua gritaron para recibir ayuda. Ante los vecinos confesaron sus fechorías y señalaron que desconocían quien los había encerrado.

A los pocos días en las mismas circunstancias cayeron otros cuatro ladrones más que de manera inexplicable fueron encerrados por las mismas rejas.

Después de varios casos los vecinos dedujeron que el uso de las rejas era un castigo que imponía el espíritu  de aquella alma piadosa, dueña de las rejas librándolos para siempre de esta ola de delitos, lo que motivo que a partir de esta fecha esta singular población sea habitada por gente honesta y trabajadora.

Fuente Leyendas de Puebla
Maestro Salvador Momox Pérez
Maestro Roberto Vélez de la Torre

No hay comentarios.:

Publicar un comentario